La tumba del pardo

La carta perdida I

Posted in Letras by Morfo on October 24th, 2010

Le había disparado, usted debe saber cómo es; técnicamente fue sencillo: revisas que el cargador tenga al menos una bala, lo insertas en el culo de los pistola, tiras de la corredera para que la bala suba a la recámara del cañón (y a la vez tiré atrás el martillo percutor), quitas el seguro, apuntas y jalas del gatillo. Lo que no fue fácil fue lo siguiente. No sabía si había atinado al cuerpo, no había herida visible aunque debió de existir pues su cuerpo ya estaba en el suelo, con movimientos lentos de sus extremidades supuse que estaba muriendo. La razón fue esa carta que ahora yace junto a su cuerpo.
Al ver el sobre lo abrí sin más, de lo que leí en ella surgió un mareo indescriptible, ese que llega desde tu estómago cuando estás a punto del desmayo, pero no hubo tal cosa; las piernas tiemblan, las manos también, la respiración se agita. Lo de siempre, supongo.

“¿Quién putas…?” fue la pregunta que le hice y de la que no espere respuesta. Mientras caminaba en busca del arma le escuchaba decir algo sobre malentendidos, confusiones y demás súplicas que ahora sé las dijo. Pero yo no escuchaba, no en el sentido propio de la palabra, eran como susurros en oídos sordos, igual de sordo que el sonido de un disparo en un lugar cerrado.
¿Qué si estaba fuera de mí? Desde luego que lo estaba, usted lo estaría. Le había disparado, y eso fue todo.

Y no señor, en esos momento no se me ocurrió ver el sobre y darme cuenta que el destinatario de la carta vive en la casa de a lado.

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